Ahora, ¿cómo sigue la relación?

ANÁLISIS. El paro se hizo sentir en un día especial, por el foro internacional de comercio

Ahora, ¿cómo sigue la relación?

Como en todo paro, hay dos lecturas. El gobierno está satisfecho. El día elegido para el paro había generado mucha bronca. No por el plano doméstico sino por el internacional.

Macri recibió ayer a inversores internacionales buscando plata fresca para el país mientras la Gendarmería desalojaba a los manifestantes de una de las principales rutas de acceso. Si uno es un inversor, claramente no se va de la Argentina con la imagen de un país normal. Lo reconoció ayer mismo la propia canciller Susana Malcorra. Sin embargo, el gobierno evaluaba positivamente la jornada. Hubo un cambio de ánimo fuerte en el equipo de Macri tras el sábado 1 de abril, cuando se hizo la marcha a favor de la república y en apoyo al gobierno. El equipo del Presidente sintió que la gente estaba de su lado y que la gente pedía más.

Por eso Macri habló públicamente de combatir las mafias, y por eso también ayer se aplicó por primera vez -y con relativo éxito porque no hubo que lamentar heridos- el tan mentado protocolo antipiquetes, que el gobierno se cansó de pregonar en campaña pero tenía guardado en un cajón.

Piquetes y calles vacías

 

La CGT, por su parte, se desligó rápidamente de los piquetes, acusando por los mismos a sectores de la izquierda. El hecho de que el paro tenga dos caras (lo convoca la CGT pero los piquetes los genera la izquierda) terminó siendo funcional al gobierno, ya que, como marcaron muchos líderes sindicales, con acierto, los medios terminaron hablando de los piquetes y cómo fueron desalojados en vez de hablar de la adhesión real al paro y de la protesta contra las medidas económicas.

En su actitud de sacar pecho, el gobierno incluso aprovechó el día de ayer para apuntar contra el corazón de los gremios, publicando en el Boletín Oficial una serie de “recomendaciones” para incrementar la democracia sindical, proponiendo comicios en los gremios con boleta electrónica y mayor cupo femenino, entre otros aspectos. En este contexto, es mentira decir que no hay diálogo con los gremios. En los últimos días se cerraron acuerdos con sectores automotrices, del calzado y la indumentaria, y la conversación entre dirigentes sindicales y funcionarios es más habitual de lo que la gente sabe.

Es por eso que el diálogo no cambiará mucho que digamos entre gobierno y gremios después del paro. Los sindicatos lograrán terminar de cerrar las mejores paritarias posibles, que en líneas generales irán por el lado que marcó el gremio de Comercio, el de mayor afiliados del país: 19% más un ajuste por inflación. Macri ya dijo que para la economía no hay plan B. Y el paro no modificará el rumbo de la política oficial.

Menciones: 

Macri recibió ayer a inversores internacionales buscando plata fresca para el país mientras la Gendarmería desalojaba a los manifestantes de una de las principales rutas de acceso. Si uno es un inversor, claramente no se va de la Argentina con la imagen de un país normal. Lo reconoció ayer mismo la propia canciller Susana Malcorra.

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