Ante todos los funcionarios, Macri pidió poner la gestión en función de la campaña

Ante todos los funcionarios, Macri pidió poner la gestión en función de la campaña

En una reunión con los gabinetes de la Nación, provincia de Buenos Aires y Capital, fijó las líneas centrales del discurso de campaña del oficialismo; hubo arenga y admisión de errores

El "sí se puede, sí se puede" atronó en la imponente ballena, el auditorio construido por la administración kirchnerista en lo que fue por décadas la sede del Correo. "Esto es muy energizante", afirmó, micrófono en mano, el presidente Mauricio Macri ante la catarata de gritos y cantitos de aliento que funcionarios nacionales, provinciales y porteños le dedicaron al comienzo de su discurso en la reunión de gabinete ampliado, allí en el CCK.

En línea con su discurso de anteayer en la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso, y mirando siempre hacia las elecciones de octubre, el Presidente transmitió su "esperanza" en la mejora de los índices económicos y pidió luchar "contra el populismo, que no te da cloaca y te da un plasma", una manera de preparar a su tropa para la decisiva contienda que se avecina. En el fondo el mensaje central que bajó el Gobierno fue poner la gestión en función de la campaña. En la misma línea, Macri les había pedido semanas atrás a sus ministros que le acerquen planes y proyectos que puedan ser exhibidos durante el período preelectoral.

Cada uno a su turno y con su estilo, la vicepresidenta Gabriela Michetti; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y su par porteño, Horacio Rodríguez Larreta, reconocieron fallas, pero por sobre todo les pidieron a los ministros, secretarios y legisladores volver a los orígenes y "recordar por qué entramos en la política", y actuar en función de las elecciones venideras, donde "o volvemos al populismo o cambiamos de verdad", según el jefe de gobierno porteño. De todos modos, algo pareciera estar cambiando: también aparecieron, tímidas, y según tres de los presentes contaron a LA NACION, dosis homeopáticas de autocrítica desde lo más alto del poder.

Más de dos mil funcionarios llegaron temprano al CCK, un día después de las duras críticas de Macri a la gestión de su antecesora Cristina Kirchner en pleno recinto de la Cámara de Diputados. La expectativa generada luego de semanas de tropiezos y retrocesos con algunas decisiones trascendentes (el acuerdo con el Correo Argentino de Franco Macri y el frustrado recálculo de los haberes jubilatorios, a la cabeza de la lista) era grande.

Según un secretario que estuvo cerca de Macri durante la presentación, "fue muy bueno generar este espacio de reflexión. En un año electoral, en el que siempre puede haber conflictos, tenemos que estar más firmes que nunca con nuestros valores y permanecer unidos". La intención de los caciques de Pro fue la de aquietar las aguas de algunas críticas que, por lo bajo, se escucharon dentro y fuera de la Casa Rosada luego de las recientes decisiones controvertidas.

En el cierre de los discursos, Macri recordó el "espectáculo semibochornoso" generado por la oposición en el Congreso, con sus duras críticas a la política oficial. Se lo notó algo enojado con los votantes de otros espacios, que "no logran ver a largo plazo", pero los justificó enseguida "porque no les dieron las herramientas (?) Ellos (por el gobierno anterior) te sometieron a la dependencia", razonó.

Relegada desde hace tiempo del primer círculo que rodea al Presidente, Michetti sorprendió a muchos por su energía. "Tenemos que estar más unidos y más fuertes que nunca (?) en estos momentos en que se ponen a prueba el proyecto y la idea del cambio es cuando más debemos ponernos en el día inicial en el que decidimos involucrarnos en política -afirmó-. Todos hemos dejado algo importante para hacer esto. Y reflexionar por qué estamos acá. Hay un compromiso con la transformación y el servicio."

Con alma de estratega, Peña puso énfasis en la madre de las batallas, la provincia de Buenos Aires. "Todos tenemos que acompañar a María Eugenia (Vidal) y tenemos que dejar claro que cuando se meten con ella, se meten con todos nosotros. Este año mucho se va a discutir en esa provincia tan abandonada", dijo el jefe de Gabinete, y recogió los aplausos más fuertes de la hora que duró la reunión.

Algo nostálgico por "no estar en el día a día" junto a Macri y Vidal, Larreta fue enfático a la hora de pedir compromiso a los funcionarios. Y lo hizo con palabras clave: hacer (allí afirmó que el "que hace se equivoca"); el método de gestión conocido cono tablero de gestión; optimismo y cercanía. Macri los escuchó con atención y hacia el final reconoció que más de una vez tiene ganas de "matar a alguien". Recomendó, para esos momentos difíciles, el libro La sonrisa de Mandela, un "tipo que salió de ahí sin resentimiento".

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino