Sra. Canciller

05/03/2016
Sra. Canciller Clarín El País

El Gobierno le bajó el rango a la Secretaría de Malvinas

El Gobierno le quitó el rango de Secretaría al departamento que se encarga de las Islas Malvinas en la Cancillería, pero según la ministra de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra, el reclamo de soberanía sobre el archipiélago ante el Reino Unido “se mantendrá”.

Consultada sobre si el nuevo rango permite suponer que habrá, además, un cambio en la política hacia las Islas, Malcorra contestó que “las formas probablemente vayan a ser distintas”.

05/03/2016
Sra. Canciller La Nación Economía Pablo Fernández Blanco

Macri quiere achicar dos emblemáticas centrales eléctricas del kirchnerismo

Unos días antes, el 13 de enero, la canciller Susana Malcorra se había reunido con el embajador chino, Yang Wanming. Discutieron el tema. Malcorra le anticipó lo que sucedería: el proyecto continuaría si se aceptaban los cambios propuestos.

05/03/2016
Sra. Canciller La Prensa Política

Malcorra negó que Obama anuncie eliminar las visas

La canciller Susana Malcorra admitió ayer que el contexto internacional hace que sea ‘‘complejo’’ eliminar el visado para que los ciudadanos argentinos puedan ingresar a los Estados Unidos, aunque aseguró que se buscará que se ‘‘simplifique el trámite y que el universo al cual se aplica sea más pequeño’’.

 

En declaraciones radiales, Malcorra fue consultada sobre las versiones de una eventual eliminación de las visas para ingresar a EE.UU., y planteó que se está ‘‘viendo cómo se puede facilitar’’.

 

Malcorra destacó que se busca ‘‘una relación madura, que empiece desde la visión de los intereses de los argentinos para sentarnos con un socio estratégico y fundamental’’.

05/03/2016
Sra. Canciller Diario Popular Política Susana Malcorra

Obama irá a Bariloche por decisión de su mujer

Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores y Culto, Susana Malcorra dijo que “ la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama será un reaseguro para empresas extranjeras que verán esta relación, desde lo político y el Estado como viable” .

 

Malcorra expresó que su gestión, bajo el gobierno del presidente Mauricio Macri, apunta a mantener con el país del Norte “ una relación madura” .“ Las relaciones carnales no son serias entre Estados, como tampoco lo es generar una distancia que haga que no sea posible la conversación: hay que encontrar el punto medio” , definió la canciller en declaraciones a radio Vorterix. Sobre el inminente acuerdo que el Gobierno impulsa con los fondos buitre, Malcorra señaló que alcanzarlo es “un requisito para tener acceso al mercado”.

 

05/03/2016
Sra. Canciller Página/12 El País

A kilómetros de cualquier protesta

La canciller Susana Malcorra dijo que "la visita del presidente Barack Obama será un reaseguro para empresas (extranjeras) que verán esta relación, desde lo político y el Estado, como viable". Se refirió en particular a "las empresas de energía renovable -sobre todo en energía solar y eólica- que ven en la Argentina un potencial muy grande" y a las mineras de Canadá y de Australia. Por otro lado, Malcorra señaló que su gestión busca mantener con los EE.UU. "una relación madura" ya que considera "un absurdo" no reconocer "que Estados Unidos es la primera potencia del mundo".

05/03/2016
Sra. Canciller Página/12 El País Miguel Jorquera

Una cuestión no tan importante

La canciller Susana Malcorra dejó en claro que el Gobierno privilegiará los negocios con el Reino Unido antes que el reclamo de soberanía sobre las islas Malvinas.

 

Malcorra bajó al rango de subsecretaría a la ex secretaría de Islas Malvinas y sostuvo que "la cosa es muchísimo más compleja que sólo las islas", admitió que en el reclamo diplomático "las formas probablemente vayan a ser distintas" y que eso significará "tener una posición madura en el resto de las cuestiones que podemos hablar".

 

"La cosa es muchísimo más compleja que sólo las islas Malvinas y nos pareció que esto estaba dentro del manejo armonioso de las relaciones. (El tema) depende del secretario que se encarga de todas las relaciones exteriores", sostuvo Malcorra en declaraciones radiales para justificar la decisión de bajar el rango en el organigrama ministerial a la ex secretaría que se encargaba del reclamo soberano sobre las islas. "

 

Malcorra reconoció que el cambio diplomático lleva implícito un cambio de políticas hacia las islas y el Reino Unido: "las formas probablemente vayan a ser distintas", contestó ante la consulta periodística

 

"Siempre hago la comparación en lo que pasa entre el Reino Unido y España y (el reclamo ibérico sobre) Gibraltar. Es un reclamo histórico, en el que España no cede, pero mientras tanto tienen una muy fuerte relación comercial y de inversiones, ése es el trabajo que tenemos que hacer", instó Malcorra.

 

El ex funcionario kirchnerista dijo que Malcorra se equivoca al afirmar que regresa a su esquema tradicional de subsecretaría ya que antes era el de Dirección General, aunque aclaró que no se trata simplemente de un problema de jerarquía ya que el rango de Secretario de Estado le permitió establecer contactos diplomáticos a nivel regional e internacional para respaldar el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.

05/03/2016
Sra. Canciller Perfil Política

Malvinas, sin Secretaría

La titular de la cartera, Susana Malcorra, aclaró sin embargo que “se mantendrá” el reclamo por la soberanía del archipiélago del Atlántico Sur frente al Reino Unido.

 

 

 

05/03/2016
Sra. Canciller Perfil Internacionales

“La tensión política no ayuda a la economía”

En un día en el que sobraron las definiciones políticas sobre la cancillería (hubo anuncios sobre la visita de Barack Obama y reapareció el tema Malvinas en la agenda), la canciller Susana Malcorra no dejó de realizar algunas definiciones sobre la situación en Brasil.

 

Malcorra fue consultada desde FM Vorterix al respecto, sobre lo que dijo: “No conozco el proceso en detalle, lo sigo como lo sigue un ciudadano del país vecino. La situación de Brasil nos ocupa y nos preocupa, por la vinculación tan fuerte y la interdependencia”.

 

“Una situación de tensión política como la que se genera no ayuda a la resolución de algunas complejidades económicas que está encontrando Brasil. Espero que esto avance dentro de los cauces de la ley y se resuelva lo antes posible”, expresó Malcorra.
 

04/03/2016
Sra. Canciller La Nación Opinión Juan Gabriel Tokatlian

Una mujer al frente de las Naciones Unidas

Hay, a su vez, precandidaturas de otras regiones; de Oceanía (por ejemplo, Helen Clark de Nueva Zelanda y Kevin Rudd de Australia) y América latina. De nuestra región sobresalen dos cancilleres: la de Colombia, María Ángela Holguín, y la de Argentina, Susana Malcorra.

04/03/2016
Sra. Canciller Clarín El País

Servini pidió ayuda a la Cancillería para dar con Pérez Corradi

La jueza federal Maria Servini de Cubria le envió una nota a la canciller Susana Malcorra para que colabore en la búsqueda del Esteban Pérez Corradi, el prófugo más buscado y el supuesto autor intelectual del Triple Crimen.

01/03/2016
Sra. Canciller La Nación Política Martín Dinatale

La diplomacia extranjera se mostró optimista y predice una ola de inversiones en la Argentina

Ayer, la canciller Susana Malcorra estaba en Ginebra para hablar ante el Consejo de Derecho Humanos de la ONU y, según dijeron fuentes de la Cancillería, se la vio irradiar mucho optimismo a sus pares de la diplomacia extranjera cuando se enteró del preacuerdo con los holdouts.

01/03/2016
Sra. Canciller La Nación Política Carlos Pagni

La necesidad de un relato macrista

Quien encontró la fórmula para resolver este problema parece haber sido Susana Malcorra. En su exposición ante el Council on Foreign Relations, en Nueva York, presentó el objetivo de "unir a los argentinos" en términos de una reconstrucción de la institucionalidad democrática. Es decir, el consenso que debe alcanzarse no debería ser un consenso sobre contenidos, sino sobre reglas y procedimientos. Tal vez la sugerencia de Malcorra tuvo cabida en el plan general de Macri. Mañana él hablará de un plan contra la corrupción. Hasta ahora la necesidad de una regeneración de las instituciones ocupó un lugar marginal en su discurso.

01/03/2016
Sra. Canciller La Prensa Editorial

Twitteando

@SusanaMalcorra (Susana Malcorra) El canciller eslovaco @MiroslavLajcak me felicitó por mi nuevo rol en ©CancilleriaARG y me invitó a su país*

29/02/2016
Sra. Canciller Clarín El País

El Gobierno busca minimizar el impacto de la fría reunión de Macri y el Papa

El tiempo y los gestos: 22 minutos de reunión privada y expresión adusta para las imágenes públicas. El corto y frío encuentro que tuvieron el presidente Mauricio Macri y el Papa Francisco el sábado en el Vaticano generó un fuerte rebote político en nuestro país. Sobre todo, impactó dentro del Gobierno nacional, desde donde ayer buscaron minimizar la mirada crítica de la visita. Lo hicieron las dos máximas autoridades que, a priori, parecen las indicadas para opinar del tema: el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y la cancillerSusana Malcorra. Ambos acompañaron al mandatario en la gira.

“El encuentro fue muy bueno, y cubrió todas las cuestiones que esperábamos”, arrancó Malcorra en un comunicado de su cartera que recogió declaraciones radiales.

Y especificó: “Hablaron del terrorismo, el narcotráfico, la pobreza y la inequidad, y también hablaron mucho de la unión de los argentinos”.

Consultada sobre uno de los puntos más sensibles de la jornada del sábado, los 22 minutos de la reunión, la canciller justificó ante la prensa: “El Presidente es un hombre que no abunda en palabras. Me sorprende que el cronómetro mida la eficiencia o no, o la satisfacción o no, de la reunión”.

Peña, en tanto, eligió su plataforma preferida de comunicación, la red social Facebook, para realzar la reunión y despegarse también del análisis que tuvo el encuentro. El jefe de Gabinete publicó una carta titulada “El Papa es de todos”. Tras recordar su emoción personal durante la visita, que lo hizo perder “la noción del tiempo y los detalles”, contó que “al salir empezamos a ver interpretaciones sobre si había durado mucho o poco, si había sonreído más o menos, y ahí uno empieza a pensar lo difícil que somos a veces como país”. Y después de calificar al Papa como “el hombre más importante que haya surgido de nuestras tierras”, se preguntó: “¿Qué nos pasa a los argentinos que tenemos que atacar a aquellos que logran cosas increíbles?”.

“El Papa no es un dirigente político argentino. Tenemos que entender eso. No es ni kirchnerista ni de Cambiemos. No es más amigo de uno o de otro. Es el Papa. Su misión excede ampliamente las divisiones de la política argentina”, concluyó y habló de la apertura de una “nueva etapa”.

La relación entre el Jorge Bergoglio y Macri viene con altibajos desde que el actual Papa era arzobispo de Buenos Aires y el líder del PRO, jefe de Gobierno porteño.

En noviembre de 2009, y tras una reunión entre ambos, Bergoglio acusó a Macri de faltar “gravemente a su deber de gobernante” al no apelar el fallo que permitía el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. En septiembre de 2012, vendría un nuevo encontro nazo: el cardenal opinó entonces que era “lamentable” la decisión del Gobierno de la Ciudad de reglamentar el protocolo que habilitaba los abortos no punibles en el distrito.En la campaña presidencial, el tema también estuvo latente.Bergoglio, aun cuidándose de los apoyos públicos, siempre tuvo mejor sintonía con Daniel Scioli.

Y en paralelo -pese a las críticas que le habían hecho los K cuando desembarcó en el Vaticano-, empezó a tener un trato preferencial con Cristina. Se vieron más de media docena de veces en un par de años. Algunos de esos encuentros, de hasta dos horas, eran los que contrastaban justamente el fin de semana comparados con la corta reunión con Macri. Sobre todo teniendo en cuenta que se trataba del primer cónclave formal entre el Papa argentino y el nuevo Presidente de su país. Y luego de que distintas versiones, no confirmadas, hablaban de que Francisco había rechazado recibir a Macri cuando éste asistió en enero al Foro de Davos.

Otros gestos políticos del Papa también generaron “ruidos” en el macrismo y sus aliados. Por caso, la decisión de mandarle un rosario bendecido a la dirigente ultra K Milagro Sala, presa desde hace más de un mes, primero por incitar a ocupar la principal plaza pública de Jujuy y luego, por supuesta malversación de fondos millonarios del Estado. En una entrevista con Clarín, el domingo, Elisa Carrió fue muy dura con el Papa. “La verdad es que Bergoglio no ayuda a pacificar el país: empodera a violentos”, disparó la líder de la Coalición Cívica, aliada clave de Macri. Y abundó: “No creo que Bergoglio tenga que convertirse en una unidad básica en la Argentina.

No creo que tenga que empoderar a violentos. Estoy hablando de Milagro Sala y de Moreno. El hace muy bien el juego de fotos. Y tiene un doble discurso respecto de la Argentina: se rodea de personajes menores y le gusta el chisme político. Lo conozco”.

En medio de la polémica, el gobernador peronista Juan Manuel Urtubey defendió ayer esa decisión del Papa y se diferenció de Carrió.

Sostuvo que “no” considera que el Papa se inmiscuya “en la política doméstica” y agregó que no se debe “asignar significado político” al rosario que le hizo llegar a Sala.

“Cuando Juan Pablo fue a visitar a un terrorista que quiso matarlo le regaló un rosario”, comparó.
Urtubey fue uno de los tres gobernadores que acompañaron a Macri a Roma. Y el análisis de la visita también lo salpicó a él. Antes de que viajara, se interpretó como un gesto a Francisco, porque el salteño suele ser un defensor del rol de la Iglesia y de la educación católica.

Pero algunas fuentes recordaron en las últimas horas las críticas que le hizo al gobernador un obispo de su provincia, por supuestamente no ayudar a combatir seriamente el narcotráfico, uno de los flagelos que más preocupa al Papa.

Otras fuentes en Roma, sin embargo, insistían ayer en poner a Francisco por encima de estos debates y, en coincidencia con el Gobierno, también hablaban de una “nueva etapa más institucional, que se irá consolidando (o no) con las políticas que implemente el Presidente”.
 

29/02/2016
Sra. Canciller La Nación Política Marcelo Silva de Sousa

El Gobierno rechazó las críticas y calificó de "histórica" la reunión de Macri con el Papa

(...) Sorprendida por las repercusiones de la audiencia en el Vaticano, la canciller Susana Malcorra también se sumó a la polémica. "La verdad que me sorprende que el cronómetro mida la eficiencia o no, o la satisfacción o no de la reunión", aseguró en diálogo con radio La Red. (...)

(...) Un eje de los cuestionamientos había sido la duración de 22 minutos de la audiencia entre Macri y Francisco, llamativamente breve si se la compara con los encuentros de una hora y media que solía tener la ex presidenta con el Papa. Malcorra le restó importancia a ello y justificó que "el Presidente es una persona que no abunda en palabras".(...)

(...)

Susana Malcorra Canciller 

"Me sorprende que el cronómetro mida la eficiencia o no, o la satisfacción o no de la reunión",

29/02/2016
Sra. Canciller La Nación Política Carlos Pagni

Un viaje a Roma que acentuó las diferencias

La llamativa formalidad del encuentro entre el papa Francisco y Mauricio Macri ha constituido un hecho político cuyas consecuencias son difíciles de predecir. El estilo de esa entrevista tiene un significado más allá de sus detalles anecdóticos: para el nuevo oficialismo, la figura de Jorge Bergoglio debería ocupar, en la ecuación general de la política, un lugar distinto al que le había asignado el kirchnerismo.

Como consecuencia de esa mutación han comenzado a insinuarse, desde anteayer, algunas contradicciones tanto en el Gobierno como en la conducción de la Iglesia argentina. Difícil predecir su evolución.

No es una novedad que entre el Papa y Macri existen diferencias ideológicas y políticas marcadas. Marcos Peña intentó disimularlas ayer al afirmar que "Francisco no es kirchnerista ni es de Cambiemos". Y es verdad. Pero cualquiera que siga la palabras del Pontífice, o examine sus relaciones en la esfera socioeconómica, advertirá que ese universo conceptual y personal está mucho más cerca del kirchnerismo que de Pro.

Más todavía: quienes lo conocen desde hace décadas observan que Bergoglio ya no se referencia en el peronismo clásico, en cuyo centro están los sindicatos, que son parte del sistema. En los últimos años se ha acercado a movimientos sociales más rupturistas y hasta ha promovido una red, a la que pertenece la Tupac Amaru, de Milagro Sala, pero también la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, el Movimiento de Trabajadores Excluidos, el Movimiento Evita, el Movimiento Popular Patria Grande, el Movimiento Nacional Campesino Indígena, la Unión de Trabajadores de la Tierra, el Movimiento Popular La Dignidad, la Organización Social y Política Los Pibes, entre otras organizaciones. La imagen que Bergoglio se forma de la vida pública argentina es en gran medida por el contacto con los dirigentes de esas agrupaciones.

La evaluación que hacen en Roma de la prisión de Milagro Sala está condicionada por este entramado. El caso Sala va adquiriendo escala internacional. El CELS, que dirige Horacio Verbitsky -antiguo verdugo del Papa a quien Cristina Kirchner logró aquietar-, reclamó una medida cautelar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El fiscal de Estado de Jujuy contestará en las próximas horas, justificando la detención.

La última vez que Francisco estuvo con los dirigentes de su red de organizaciones sociales fue en el Encuentro de los Movimientos Populares con el Papa, celebrado en julio pasado, durante su visita a Bolivia. Allí él pronunció su discurso más crítico sobre "un sistema que ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo", "un sistema que ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores". Anteayer, cuando dejó a Macri, y después de encontrarse durante 45 minutos con Carlos Tissera, el obispo de Quilmes, habló ante 7000 industriales italianos. Les recordó que "la dignidad humana no puede ser pisoteada por exigencias productivas que enmascaran miopías individualistas, egoísmos tristes y sed de ganancias".

Bergoglio expone una visión de la economía para la cual no sólo la creación de riqueza sino los ricos mismos son sospechosos, porque "la cultura de la prosperidad lleva a una incapacidad para sentir compasión por los pobres". La frase originó en 2014 una queja formal de varios filántropos católicos de los Estados Unidos ante el cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, a quien amenazaron con suspender sus donaciones.

La concepción del Papa es lejana si no a la persona, por lo menos a la propuesta de Macri. El eje central del discurso económico del Gobierno, que el Presidente se propuso explicar en Roma, es que las inversiones son un factor central de la prosperidad. Sin ellas no hay creación de empleo. Y los pobres son condenados al asistencialismo. Macri sabe que existe una distancia difícil de salvar, aun en el campo anecdótico. Un ejemplo: él se prepara para enjuiciar ante el Congreso, mañana, el proceso económico que desembocó en la devaluación y el ajuste. Y Bergoglio está por prologar un libro de quien, acaso, mejor encarna ese proceso: Guillermo Moreno.

La oposición kirchnerista festejó la formalidad que se vio en Roma. Los voceros de la ex presidenta explicaron que Macri cometió errores al escoger su comitiva. Recordaron que a su jefa el Papa la recibió más de una vez en Santa Marta, mientras que el actual presidente debió conformarse con el majestuoso pero impersonal Palacio Apostólico. El piquetero Luis D'Elía, que en 2013 denunció la elección de Bergoglio como una jugada del capitalismo contra el avance popular en América latina, anteayer tuiteó varias fotos en las que se ve al Papa riéndose a carcajadas con la señora de Kirchner.

La comparación acaso sea improcedente. Los kirchneristas evalúan el encuentro de Macri con el Papa desde sus propias categorías. Es decir: Macri fue a gestionar una alianza y Bergoglio lo desairó. Un poco más y concluyen que Francisco se convirtió en jefe de la oposición. Un jefe muy conveniente: lejano, incuestionable, y que no está sometido a los sinsabores de los tribunales.

Macri no ve la relación de esa manera, y la formalidad extrema con que fue tratado en Roma quizá no haya sido un problema para él. Al revés: podría tratarse de la forma que ha elegido para disolver sus diferencias con el Papa. Una relación que no podría basarse en coincidencias ideológicas, estará sostenida en reglas. Más allá de cualquier interpretación simbólica, de gestos o medias palabras, fue Bergoglio quien pidió que en el Vaticano sea designado un embajador de carrera. Macri envió a Rogelio Pfirter, profesional destacadísimo, quien, además, fue alumno del Papa.

La canciller Susana Malcorra, por su parte, declaró mucho antes del viaje que la relación con la Santa Sede se amoldaría al ritual diplomático, con una agenda bilateral de coincidencias sobre políticas regionales y globales. Macri todavía no había partido a Roma cuando le advirtieron que la entrevista duraría lo que marca el reglamento: no más de media hora. Podría haber intentado corregir ese formato. Tiene en su propio gabinete gente con un acceso inigualable a la Santa Sede. Pero no lo intentó. Ni siquiera consultó a esos colaboradores a la hora de preparar una reunión.

Categorías kirchneristas

Estas manifestaciones indicarían algo inconcebible para las categorías del kirchnerismo: que para el nuevo gobierno el Papa debe ser tratado con respeto, incluso con cariño, pero con la neutralidad que corresponde a un Estado laico. ¿Será la mejor salida para un vínculo carente de afinidades programáticas? De Cristina Kirchner se puede decir que pasó del odio al amor hacia Bergoglio. Durante años lo persiguió y cuando se convirtió en jefe de la Iglesia lo veneró. Pero jamás le resultó indiferente. Y es lógico: para un líder que se inscribe en el campo populista, es decir, que tiene a los pobres como base principal de su proyecto de poder, la relación con un pastor como Francisco es determinante. Para ilustrar más este fenómeno: las organizaciones sociales del kirchnerismo, con el Movimiento Evita a la cabeza, constituyeron la liga Misioneros de Francisco para construir capillas y formar comunidades en los barrios en los que más se expanden las confesiones evangélicas.

Macri está lejísimo de constituir una alianza de este tipo y parece adoptar una objetividad que, para alguien con la personalidad de Bergoglio, puede resultar irrespetuosa. Ese laicismo, que tiene en Malcorra su modulación más inofensiva, tuvo una primera manifestación en Jaime Durán Barba, cuando dijo que "la cuestión del aborto la decidirá la gente", entre otras cosas porque "el Papa mueve pocos votos".

Esta pasable indiferencia frente al potencial político de un pontífice argentino se explica también en que para Macri la religión no constituye un factor determinante. Barack Obama, que es protestante, al salir de su entrevista en Roma pidió a Francisco que rezara por su esposa y por sus hijas. Macri prefiere el budismo de Ravi Shankar, en una actitud que irrita por igual al Papa y a la izquierda kirchnerista. El Papa ve esa devoción new age como una prueba de superficialidad, una expresión de lo que él llama "la cultura de lo efímero". La izquierda interpreta que el budismo hace juego con el individualismo y la falta de compromiso social capitalistas. José Pablo Feinmann y José Natanson escribieron textos interesantísimos en defensa de este enfoque, que converge con el conservadorismo. Lo explica bien Houellebecq en Sumisión.

El nuevo encuadramiento genera incomodidad en ambos frentes. La jerarquía de la Iglesia argentina, que está más cerca de Macri que de Cristina Kirchner, teme que la indiferencia papal genere malestar en los sectores medios, oficialistas. La frialdad de anteayer hizo muy difícil de sostener la autosugestión, habitual en muchos católicos democrático-republicanos, de un Papa antikirchnerista. La primera en romper esa sugestión fue Elisa Carrió. No debería sorprender este problema: el propio Bergoglio admitió, después de su discurso en Bolivia, ciertas limitaciones para formular una pastoral de la clase media.

Por otra parte, muchos pastores creen que la distancia con el Gobierno alentará a los sacerdotes más ligados a las ideas del Papa, generando tensiones con la jerarquía. Un ejemplo: algunos obispos intentan frenar la expansión de los politizados Misioneros de Francisco en sus diócesis.

En el macrismo también hay inquietud. Sobre todo en el gabinete social, que integran Jorge Triaca y Carolina Stanley. Ellos saben de la influencia del Papa en los sindicatos y en las organizaciones sociales. No es que se opongan a una relación neutral con la Iglesia. Pero preferirían realizar el experimento en un momento en que en el Vaticano no reinara un argentino.

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