Incómodos, gobernadores cuestionan plus bonaerense por no adherir a huelga

COINCIDEN EN QUE LA DECISIÓN DE MARÍA EUGENIA VIDAL NO RESPETA LA LIBERTAD SINDICAL

Incómodos, gobernadores cuestionan plus bonaerense por no adherir a huelga

La gobernadora busca respaldo de sus pares a la decisión (forzada por Nación) de pilotear en soledad la paritaria docente.

Colocada en un incómodo lugar como piloto del test clave a falta de una paritaria federal, María Eugenia Vidal jugó fuerte al anunciar el miércoles el pago de un plus en marzo de 1.000 pesos para los docentes que no pararon, y ayer cosechó consecuencias ya en términos de pares, con críticas de gobernadores a una estrategia que tildaron de "rompehuelgas".

Los primeros cuestionamientos emanaron de mandatarios que no militan en Cambiemos. "Es un espanto, una cosa es no pagar al que no va a trabajar y otra es premiar al que va a trabajar; es una locura que no puede aceptar nadie", disparó el peronista crítico Mario Das Neves (Chubut).

El justicialista duro Carlos Verna (La Pampa) se movió en ese tono. "Es una medida para romper la huelga; soy peronista y no haría una cosa semejante", castigó. Desde Santa Fe, en tanto, el socialista Miguel Lifschitz fue más cordial. "Hay que ser respetuosos de la libertad sindical y el derecho de huelga, en el marco del funcionamiento institucional", dijo.

La reacción se dio también en el ámbito sindical, con la decisión de los gremios docentes de denunciar el plus ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por vulnerar la libertad sindical. "No hay marcha atrás", remarcaron ayer, sin embargo, desde despachos oficiales a este diario.

Frente a dos semanas consecutivas de medidas de fuerza que ensombrecieron el inicio del ciclo lectivo, Vidal empieza a acusar recibo del papel protagónico que le dio Mauricio Macri, al decidir a fin de 2016 vaciar la paritaria docente federal y dejar que los gobernadores piloteen en soledad las pulseadas con los maestros, sin una pauta consensuada con los sindicatos docentes nacionales.

Con cerca del 37% de la matrícula escolar del país, la provincia de Buenos Aires se convirtió así en una prueba piloto en materia de negociación para muchos gobernadores, que vieron como naufragaron hasta el momento los intentos de cerrar un acuerdo del orden del 18% a 19%, en cuotas ajustables por la inflación.

Vidal llevó adelante ese papel como dirigente central del PRO, aunque en las últimas horas se plantó ante el resto de los gobernadores. "Yo soy la gobernadora que lo dice públicamente, pero hubo casi 20 gobernadores que estaban en desacuerdo con la paritaria nacional. Sería bueno que lo digan", disparó, en un mensaje con carga doble, en una mixtura de reproche con necesidad de blindaje político. 

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino