“No somos más duros con Trump porque México no lo pide”

SUSANA MALCORRA. Canciller de Argentina

“No somos más duros con Trump porque México no lo pide”

La canciller argentina, Susana Malcorra, en su despacho en Buenos Aires el pasado jueves.

Susana Malcorra (Rosario, 1954), alta funcionarla de la ONU que llegó a jefa de Gabinete de Han Ki-moon, fue un gran fi-chajc de Mauricio Macri. Pero ella aspiraba a más que la cancillería: intentó ser secretaria general de la ONU, y perdió. Ahora intenta recolocar a Argentina en el nuevo mundo de Donald Trump. Macri está a punto de iniciar un largo viaje a España -el próximo día 21— con el que buscará mirar a Europa ahora que Estados Unidos se cierra en sí mismo.

Pregunta. ¿Cómo se coloca Argentina en el nuevo mundo de Trump?

Respuesta. Necesitamos proyectarnos al mundo, la Argentina aislada no funcionó. Tenemos en cuenta la reacción en cascada que provoca la llegada de Trump, pero seguimos privilegiando un mundo multipolar. Por eso apostamos ahora aún más por Europa, por el avance del vínculo de la Unión Europea con el Mercosur. También queremos reforzar vínculos en Asia y África.

P. Trump bloqueó la importación de limones argentinos, dificultó el acceso a visados. ¿Les ha descolocado este giro?

lt. Trump ha descolocado al mundo, no solo a la Argentina. No queremos poner dramatismo. Es evidente que las señales generan preocupación. Pero no creo que Trump quiera destruir los vínculos. Quizás el ejercicio de presidir Estados Unidos y conectarse con el mundo le agregue otra perspectiva.

P. Obama también decía Trump se moderaría en la presidencia. Pero no está pasando.

R. Hay preocupación, sin duda, estamos tratando de hacer entender nuestra perspectiva. Hemos dicho que nos preocupa el muro con México. Cerrarse no es buena salida.

P. ¿Por qué Latinoamérica no se moviliza más, con una cumbre específica de solidaridad con México frente a Trump?

R. Uno tiene que hacer las cosas en función de lo que sus socios le pidan que haga. México está teniendo diálogo con Estados Unidos. Están intentando abrir conversaciones. Mientras tanto nos han pedido que estemos atentos pero con prudencia. El propio Papa dijo que hay que darle un tiempo a Trump. Si uno se apresura demasiado a subir las apuestas, los caminos se apartan. Hemos transmitido preocupación, pero México está buscando un camino de acercamiento.

P. ¿América Latina no es más dura con Trump es porque México no lo está pidiendo?

R. Así es. La señal debiera venir de México. Todos estamos hablando con ellos. No es que nos desentendemos de México. En Celac [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños] hablamos de esto, y llegamos hasta donde todos creemos que ayuda a resolver los temas.

P. Macri viaja ahora a España. ¿Su política exterior gira hacia Europa?

R. Ahora que terminó el trabajo con Canadá y está postergado el de Estados Unidos, creemos que es primordial que se cierre el acuerdo con la Unión Europea. El presidente tenía una deuda pendiente con España desde que asumió. Me dijo muchas veces el año pasado que quería ir a España, y yo le decía que no era el momento, que primero tenían que resolver su tema institucional. Tan pronto como se resolvieron, se concretó. Para él es el último gran tema pendiente con Europa.

P. España y Argentina pasaron años muy difíciles con la nacionalización de YPF en 2012. ¿Esa relación puede volver a sello que fue?

R. Hemos avanzado mucho este año. Ahora hay que restaurar esa enorme corriente de inversión que tuvo España en Argentina. Tienen muchísimo que enseñarnos en turismo, que para nosotros es estratégico. Queremos que las empresas españolas participen en nuestros planes de infraestructuras.

P. La mayor empresa española, Telefónica, está muy enfrentada al Gobierno argentino por la reforma de las telecomunicaciones. ¿Se va a resolver ese conflicto en el viaje a España?
R. No es un conflicto, sino una diferencia de perspectiva. Hay un espacio de diálogo, esto no va a ser una nube sobre la visita del presidente. listos procesos de apertura siempre generan tensiones. No creo que vaya a pasar nada especial vinculado al viaje. Creo que sería contraproducente. Telefónica tiene que ser escuchada para encontrar fórmulas de resolver el problema. Pero esto no se resuelve entre presidentes.

P. ¿Se le queda pequeño Argentina? ¿Fue canciller solo para intentar ser secretarla general?

R. El trabajo de canciller es fascinante. No hay forma de que un país como Argentina, miembro del G20, a una le quede chica. Sería una visión muy egocéntrica.

P. ¿En sus viajes le transmiten preocupación con la economía Argentina? El FMI acaba de decir que las cosas van peor de lo previsto.

R. Acabamos de estar en flavos. El mensaje sigue siendo que Argentina es una de las pocas buenas noticias en el panorama internacional. Sí es cierto que las reformas que hubo que hacer tuvieron impacto en la economía. Las expectativas son muy positivas.

P. ¿Perjudica la imagen de Argentina que varios organismos, incluida la ORA y Naciones Unidas, pidan la liberación de Milagro Sala, una dirigente social kirchncrista encarcelada hace más de un año?

R. Que usted me lo pregunte demuestra que sí, perjudica. El caso de Milagro Sala distrae la atención que Argentina está tratando de atraer. Es un asunto que se resuelve en la provincia de Jujuy, nos cuesta hacer entender incluso a los organismos internacionales cuán federal es la Argentina. Está en manos de la justicia. Creemos que tiene que resolverlo lo antes posible.

P. ¿Latinoamérica podría hacer más en Venezuela?

R. No podemos importar milagros a los países. Podemos ayudar, persuadir. Pero la solución de los problemas está en los venezolanos. Tienen que mirar más allá. No puede ser que un país tan rico dependa casi en un 100% de importación de alimentos.

P. Han dado un giro con Malvinas, que algunos ven como una concesión. ¿Estamos cerca de una solución?

R. Malvinas es un tema enorme para los argentinos que está fuera de discusión porque está en la Constitución. Hemos restaurado el vínculo con el Reino Unido. De momento hemos logrado el reconocimiento de los soldados enterrados como anónimos, para las familias es importante poder poner un nombre en la cruz. Estamos hablando de la posibilidad de vuelos Argentina-Malvinas.

P. Si los británicos encuentran petróleo en Malvinas, ¿todo se va a complicar?

R. Todo se complica siempre. También tenemos que la pesca allí es muy predatoria. Hay muchos temas para trabajar. Si uno creyera que la historia no se puede superar, nunca se habría resuelto ningún conflicto.

Menciones: 

Susana Malcorra (Rosario, 1954), alta funcionarla de la ONU que llegó a jefa de Gabinete de Han Ki-moon, fue un gran fichaje de Mauricio Macri. Pero ella aspiraba a más que la cancillería: intentó ser secretaria general de la ONU, y perdió. Ahora intenta recolocar a Argentina en el nuevo mundo de Donald Trump. Macri está a punto de iniciar un largo viaje a España -el próximo día 21— con el que buscará mirar a Europa ahora que Estados Unidos se cierra en sí mismo.

 

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