Un polémico acuerdo entre Olavarría y la productora del show del Indio Solari

DOCUMENTOS A LOS QUE ACCEDIO CLARIN

Un polémico acuerdo entre Olavarría y la productora del show del Indio Solari

El intendente presentó al municipio como “fiador” de la empresa organizadora. Pagaron $ 300 mil por el predio.

El contrato que unió a la productora del recital de Carlos “Indio” Solari y la Municipalidad de Olavarría contiene cláusulas polémicas, que podrían generar responsabilidad civil y penal para el Estado: el intendente Ezquiel Galli, de Cambiemos, presentó al municipio ante la Justicia como “fiador” de los organizadores del recital que terminó en tragedia y puso a disposición “todos los recursos materiales y humanos” de la Intendencia a su cargo para que se hiciera el evento.

 

Así surge de un convenio y de un compromiso firmado por Galli y presentado ante la jueza Civil y Comercial de Olavarría María Hilda Galdós para destrabar la realización del recital en el predio conocido como “La Colmena”, cuya propiedad es de la Cooperativa Agraria Limitada. Esa propiedad está actualmente en concurso de acreedores, por lo que las gestiones debieron hacerse con acuerdo de la síndica Gabriela Raquel Weisburd y aval judicial. Para que la magistrada permitiera la realización del megarrecital, el jefe comunal se declaró “fiador” de todo el evento y comprometió al Municipio a su cargo a asumir como propia las tareas necesarias para que se concretara la presentación de Solari.
 

Según el documento al que accedió Clarín, Galli le dijo a la jueza que iba a “llevar a cabo las tareas de acondicionamiento del predio, aportando materiales y humanos para la realización del show. En virtud de esto, la Municipalidad de Olavarría se constituye en fiador de las obligaciones que la productora asume frente al cedente”, es decir, el dueño del terreno.
 

“El municipio que represento colaborará de manera que todas las partes involucradas en el convenio celebrado resulten indemnes a las consecuencias que pudieran derivar del evento musical a llevarse a cabo”, es el párrafo de la nota firmada de puño y letra por el intendente que complica fuertemente a Galli. Sin embargo, en otro punto polémico del convenio, la productora acepta hacerse cargo del pago por la cesión de ese predio: apenas 300 mil pesos, que se abonaron en dos pagos.
 

150 mil el 6 de febrero pasado y 150 mil el 6 de marzo. Se trata de un monto mínimo frente a la recaudación estimada: a 800 pesos por entrada, y un piso mínimo de 150 mil tickets vendidos, se trata de un evento de más de 100 millones de pesos. Desde la oposición criticaron con dureza a Galli y recordaron que el contrato nunca tuvo tratamiento en el Concejo Deliberante local, más allá de que algunas de las cláusulas del convenio podían comprometer el patrimonio municipal, según consta en varios pasajes de los documentos a los que accedió Clarín.

“La situación se fue de las manos” En medio de la tragedia, el intendente Ezequiel Galli (Cambiemos) admitió culposo que “la situación se fue de las manos”. Desde hace rato, nada es muy previsible en Olavarría.
 

Tampoco el desarrollo de la “misa ricotera” que pensó Galli, abogado de profesión y alcalde después del desplazamiento de la dinastía Eseverri, primero Helios y luego su hijo José, a quien privó de un tercer período. El nuevo intendente se acostumbró a cierto “far west” barrial en la periferia de la ciudad y demandas por desempleo u otras epidemias sociales urbanas del siglo XXI. Este año, Galli intentó atenuar su escasez de recursos con el aluvión de gente gastadora que concurriría al recital. En apariencia buena idea. Olavarría ya no es más el paraíso cementero que armó Alfredo Fortabat. Pero, falló el cálculo: “No se esperaba tanta gente”.
 

Rodolfo Lara (Agencia La Plata)

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