Dólar bajo presión: el Tesoro aún debe volcar u$s9.700 M

ES DINERO QUE OBTUVO CON DEUDA Y QUE, JUNTO A LA COSECHA, GENERARÁ UNA MEGAOFERTA DE DIVISAS

Dólar bajo presión: el Tesoro aún debe volcar u$s9.700 M

Tendrá que venderlos al Central o usarlos para pagar una parte del Bonar X. Se espera también que, sólo por el agro, haya un ingreso de billetes de u$s8.500 M más en el período entre abril y junio.

"Vamos a estar embuchados de dólares". El pronóstico que lanzó a mitad del 2015 el entonces candidato presidencial, Mauricio Macri, parecía en esos días una más, entre tantas, de las fantasías que se escuchaban en la campaña electoral. La Argentina sufría ahí la escasez de divisas, y mantenía el cepo cambiario, con una diferencia del 64% entre el dólar oficial y el "blue".

Nadie sospechaba, entonces, el vuelco drástico que, finalmente, se produciría en el mercado cambiario y se mantendría hasta hoy: la Argentina debe lidiar, desde hace meses, con los efectos cada vez más peligrosos que provoca una megaoferta de divisas en la plaza local, y que deja al tipo de cambio real cada vez más bajo y sin posibilidad de reacción.

Para este año, el problema cambiario promete agravarse: el tipo de cambio podría quedar aún más desalineado, con una inflación que el mercado espera cercana al 21%. La razón: un tormenta de divisas de más de u$s20.000 millones que, entre cosecha del agro, emisiones de deuda y blanqueo, podría caer hasta junio sobre el mercado local.

En las cifras oficiales del sistema financiero se ve que el Tesoro ya vendió este año u$s3.000 millones al Banco Central, de los obtenidos en las últimas colocaciones de deuda en el exterior. Pero que aún retiene, hasta hoy, cerca de u$s10.000 millones más en cuentas a la vista (ver infografía). Ese dinero tendrá, más temprano que tarde, un principal destino: el mercado local. El Poder Ejecutivo podrá dar, en mayor medida, dos usos a esas divisas: pagar deuda en moneda extranjera o venderlas en el mercado para obtener pesos y afrontar sus gastos corrientes.

El Gobierno ya anticipó que buscará realizar una nueva emisión para "rollear" -al menos parcialmente- el próximo vencimiento en dólares del Bonar X, que asciende a casi u$s7.000 millones para el próximo 17 de abril. De esto surge que usará buena parte de lo que hoy tiene como "ahorro" en los bancos públicos para entregar al BCRA a cambio de pesos o, en menor medida, para pagar a tenedores (locales o no) del Bonar. En cualquiera de los dos casos, el efecto será un fuerte aumento de la oferta de divisas en el mercado.

A esto deberá sumarse otro flujo extraordinario que ya anticipan en las consultoras: la liquidación de u$s8.500 millones más (según estimaciones de Fundación Mediterránea) en las próximas semanas, que podrían provocar las exportaciones de la cosecha gruesa en el período de "comercialización", entre abril y junio.

Sobre estos recursos del campo, las especulaciones están divididas: hay quienes creen que habrá un impacto pleno en el mercado cambiario con fuertes ventas de billetes; y hay quienes que, en cambio,consideran que la extensión de plazos para liquidar dólares que autorizó el Banco Central (hasta 10 años) llevará a la mayoría de los exportadores a "stockear" las divisas (ya no los granos en los silos) a la espera de un mejor tipo de cambio. Para todo el año, la cosecha ascendería a los u$s 28.000 M según Mediterránea.

A esta lluvia de dólares habrá que añadir, en 2017, otros u$s5.000 millones que se espera que capten las provincias y las compañías con emisiones de títulos de deuda fuera del país. Y otros tantos, también, que podrían provenir en efectivo por el último tramo del blanqueo, que supone el pago del 15% de la penalidad y permite ya el ingreso del dinero de cuentas del exterior.

Con todo, el desequilibrio que sufrirá la Argentina por semejante oferta de dólares no será sólo "cambiario". Detrás de este efecto podría haber uno, no menor, sobre la inflación. Esto porque cada venta de billetes del Tesoro al Banco Central tiene como contrapartida una emisión equivalente en pesos en la economía. Como ejemplo: en todo el año pasado, el organismo de Federico Sturzenegger debió volcar $160.000 millones en el sistema al adquirir unos u$s10.000 millones que el Gobierno había captado en colocaciones de deuda en el exterior.

Este año, sucedió algo similar: compró u$s3.000 millones y generó, con esto, una inyección de $47.000 millones. Se sabe: una mayor cantidad de dinero, que no es "reabsorbida" por el Banco Central (con Lebac, pases o ventas de divisas) ni es acompañada por una mayor demanda de pesos u oferta de bienes, puede provocar en el mediano o largo plazo una suba en el nivel de precios. Es lo que explica que Sturzenegger se vea obligado hoy a redoblar sus esfuerzos para retirar pesos del sistema. El funcionario mantiene altas las tasas de interés, desde hace ya casi tres meses, para moderar las expectativas de inflación de un mercado que parece cada vez más preocupado por semejante emisión de efectivo para asistir al Tesoro.

www.prensa.cancilleria.gob.ar es un sitio web oficial del Gobierno Argentino